domingo, 26 de noviembre de 2006

Parménides responde a Hamlet

Dice el príncipe Hamlet en el poema que escribe a Ofelia, antes de la ficción de desamor que se verá obligado a representar:



«Duda de que las estrellas tengan fuego.
Duda de que el sol se mueva.
Duda si la verdad no es mentira.
Pero que yo te amo, no lo pongas en duda.»


En boca de Hamlet, Shakespeare habla de la verdad en el sentido de juicio, además, la considera como algo no inmutable, que puede llegar a convertirse en mentira, en no ser; sin embargo, sí está asumiendo que hay algo eterno, no sujeto a cambios, que lo aproxima a la experiencia del «ser» griego; esto es, su amor por Ofelia, porque de esto no se puede dudar.


En otro lugar de la misma obra, Hamlet ha sido llamado en secreto por el rey, para que se encuentre con Ofelia, como si fuese por casualidad y así espiarlos. Mientras en escena se encuentra Hamlet, ya iniciada la representación de su simulada perdida de razón, y antes de participar en una parodia teatral donde relata el asesinato de su padre. En este momento pronuncia la inolvidable frase «Ser o no ser, he aquí la cuestión» que nos remite desde su raíz a la ontología griega.

Es en la relectura de Grecia donde el significante «ser» de Shakespeare puede adquirir su verdadero significado. Hamlet se cuestiona el «ser» como el elemento necesario de su pensamiento, no se refiere al verbo cópula que en la Modernidad solo realiza la función introducir el tiempo y el modo, para armonizar de esta forma la flexión verbal, enlazando el sujeto y el predicado nominal. Las oraciones: yo aquí, yo estuve aquí, yo soy aquí, únicamente difieren en el tiempo y modo que añaden los verbos «ser» y «estar».
Parménides sale en apoyo de Hamlet para explicarle: «… pues nunca jamás se impondrá esto: no siendo, ser» -- y añade después -- «¿y como habría nacido? Pues si ha llegado a ser, no es, ni si alguna vez va a ser». Colli en su texto explica: a la alternativa «¿es o no es?» Parménides sintetiza la formulación más universal de la pregunta dialéctica y, al mismo tiempo, la formulación del enigma supremo, la ley de Parménides ordena responder «es».

1 comentario:

Fulgencio Molina dijo...

El bolero “El día” de Luis Demetrio nos recuerda al príncipe Hamlet en el poema que escribe a Ofelia.
http://www.youtube.com/watch?v=PGGJhtrFOGM